Nuestras XXII Jornadas fueron todo un éxito, con gran participación de autoridades, entre ellos los consejeros de la Junta de Andalucía Antonio Sanz Cabello (Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa), José Antonio Nieto Ballesteros (Justicia, Consejería de Justicia, Administración Local y Función Pública) y José Carlos Gómez Villamandos (Universidad, Investigación e Innovación), Montserrat Torija, Directora General de Apoyo a Víctimas del Terrorismo del Ministerio del Interior y representantes de asociaciones y fundaciones de toda España, junto con nuestra gran familia de la Asociación Andaluza Víctimas del Terrorismo – AAVT.
Celebradas entre los días 18, 19 y 20 de octubre, en Córdoba, contaron con un programa muy amplio, tanto en conferencias, intercambios de información y trabajo, como en la parte cultural y lúdica que tanto caracteriza el encuentro anual de la gran familia AAVT.
Córdoba, esa suerte de ciudad caleidoscópica que atesora vestigios romanos, musulmanes, cristianos y judíos, albergó durante los días 18, 19 y 20 de octubre las XXII Jornadas de la Asociación Andaluza Víctimas del Terrorismo (AAVT), en esta ocasión bajo el lema: «El puente a la esperanza», pues eso precisamente ha sido durante casi tres décadas la gran familia de la AAVT.
Como el cordobés puente romano sobre las procelosas aguas del Guadalquivir, la asociación andaluza ha sido camino, senda, punto de unión y encuentro, escenario de risas y lágrimas, de reconstrucción personal, familiar y colectiva. Y eso se refleja cada año en estas jornadas, donde se unen la reflexión y la actualidad propias de las sesiones de trabajo y conferencias con el disfrute humano, cultural y lúdico de quienes ya han sufrido tanto que saben saborear especialmente la vida y renovar cada año su compromiso con la deslegitimación social del terrorismo y la búsqueda de un futuro mejor.
El viernes 18 de octubre los transeúntes de las calles cercanas y los huéspedes del Hotel Córdoba Center tuvieron la oportunidad no sólo de ver a la plantilla completa de cierto equipo de fútbol, sino también de asombrarse con la profusa asistencia de autoridades de todos los ámbitos que acudieron a la ceremonia inaugural de las XXII jornadas de la AAVT.
Entre ellos se encontraban nada menos que tres de los consejeros de la Junta de Andalucía: Antonio Sanz Cabello (Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa), José Antonio Nieto Ballesteros (Justicia, Consejería de Justicia, Administración Local y Función Pública) y José Carlos Gómez Villamandos (Universidad, Investigación e Innovación); además de la Subdelegada del Gobierno de España en Córdoba, Ana María López Losilla; la Directora General de Apoyo a Víctimas del Terrorismo del Ministerio del Interior, Montserrat Torija Noguerales; el alcalde del Ayuntamiento de Córdoba, José María Bellido Roche y la subteniente de alcalde, Eva Contador (además de otros miembros del equipo municipal); el presidente de la Diputación Provincial de Córdoba, Salvador Fuentes Lopera; altos mandos de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y, por supuesto, representantes de todo el colectivo de víctimas del terrorismo, procedentes de prácticamente todo el país.








Homenaje y recuerdo, broche especial al sábado
Luego de recordar, como en otras jornadas, a las personas de la asociación fallecidas en el año anterior, nos dirigimos caminando hasta el cercano monolito dedicado a las víctimas del terrorismo en Córdoba para realizar un breve pero significativo acto de homenaje a su memoria y depositar allí una corona de laurel.
Antes de solicitar un minuto de silencio, el presidente de la AAVT, Joaquín Vidal, afirmó: «Hemos querido concluir aquí, en este monolito y de manera solemne, la jornada sabatina de nuestras XXII jornadas para rendirle homenaje a la memoria de las víctimas del terrorismo, no solamente a las andaluzas, sino a las de toda España y el mundo. Su sangre, su vida y su memoria quedarán por siempre y serán un ejemplo eterno para la humanidad».
Cultura y fraternidad
Pocas ciudades ofrecen un escenario tan propicio para recorrer la historia y la cultura como Córdoba. A última hora de la tarde sabatina los participantes realizaron una visita guiada a la Mezquita de Córdoba y el centro histórico citadino, en tanto el domingo fue el turno del Alcázar de los Reyes Cristianos y los Baños del Alcázar Califal.
Apenas queda espacio para narrar los buenos momentos vividos, pero ellos quedarán para siempre entre la gran familia AAVT, que se aproxima, por cierto, a sus tres décadas de vida. La fiesta de las próximas jornadas está servida.